Buenas noches, buenos días II
Amigos esta noche quiero escribir sobre esas noches en vela por motivos profesionales, se hacen eternas, pero también nos enseñan a valorar una mullida cama y una noche silenciosa con un sosegado sueño, vaya si se le da valor. Pues cuando por motivos diversos pasas una noche toledana, a la siguiente das cualquier precio por un colchón mullido y una blandita almohada donde reposar tus huesos, que no daría yo por una cama grande, un buen chocolate calentito y unas perfumadas sábanas.
Pues bien en una de esas noches toledanas estamos, aunque hoy es domingo y por eso de empezar casi todo el lunes los visitantes de esta lunilandia casi prefieren el buenos días que el buenas noches. Por fin llegará el esperado lunes con su agenda programada, con sus eventos planificados y cada hora para cada caso. Si para cada caso, y también para cada cosa, pero en este idioma de lunilandia es de agradecer que cada visitante tenga una hora programada, mejor así que no este amplio programa de visitas en que se puede presentar lo mismo un loro azul que un ave lila, lo mismo un aleman que un mateo, y es que no es lo mismo un mateo alemán que un alemán mateo. Pero por fortuna en este lujoso palacio de lunilandia llegan los bien esperados lunes con su dulce espera y su sala llena llena de sol.
Esta noche es tranquila, el sueño viene a veces a visitarme, pero el y yo somos buenos amigos. Ojala que el sueño también sea tu amigo en esta noche de verano. Y si no al menos que sea el sueño de una noche de verano que a ti te apetezca.












